Inflación: La nuestra y la de todos

Por julio 20, 2013Sin categoría

La definición teórica de la inflación es:  El aumento generalizado y sostenido del nivel de precios. El nivel de precios consiste en el precio de una canasta de referencia. Esta canasta de referencia tiene un valor, y el cambio en dicho valor a través del tiempo es lo que conocemos como inflación. En nuestro país, la inflación del año 2009 fue de 5.76%.  Es decir que el gasto del dominicano promedio se incrementó en 5.76% por efecto de incremento en precios.  Este incremento pudo ser mayor o menor si hubo cambio en las cantidades consumidas o en el patrón de consumo.  En el período Enero – Junio del 2010 la inflación acumulada ha sido del orden del 2.87%, es decir que en los últimos 18 meses la inflación ha sido de 8.79%.

Analizando cada elemento de esta definición, podemos llegar a conclusiones más prácticas y aplicables para cada uno de nosotros.
Primero:  La Canasta.  Para determinar a cuáles bienes y servicios componen la canasta y el peso de cada una, se hace una gran encuesta, cada cierto tiempo (5 – 10 años), donde se mide en cada hogar encuestado, cuáles bienes y servicios consumo y qué cantidad  o con qué frecuencia los consume. Esta canasta toma en consideración desde alimentos hasta diversión, viajes, etc. Es decir, no constituye una canasta “básica o de pobreza”, es simplemente la canasta que sea representativa del consumo promedio de los hogares dominicanos.  De hecho, se construyen canastas diferentes para diferentes estratos sociales si así es necesario.  En el caso de la República Dominicana se han construido canastas según niveles de ingresos.  También se agrupa esta canasta por tipo de bienes: Alimentos, Diversión, Transporte, etc…  De esta forma podemos saber qué tipo de bienes está incidiendo más en el comportamiento de la inflación.
Segundo:  Los Precios.  Los bienes y servicios que se incluyen en la canasta, se valoran en el mercado en cada período, tomando como referencia siempre bienes y servicios idénticos o muy parecidos a los que se encuentran en la canasta.  Estos precios son recolectados a nivel de mercado (precios al consumidor final).
Tercero:  La Ponderación.  Todos los bienes y servicios tiene unidades diferentes.  Así, no podemos comparar Plátanos con una Cerveza.  Lo que si podemos hacer es comparar como cambia el valor de mi gasto en cada producto, y en un conjunto de bienes mes a mes.  Luego, para calcular la inflación, se toma de referencia la canasta establecida con las cantidades que se establecieron en la encuesta, y cada mes se calcula el valor de esa canasta al precio del mes en curso.  Así los cambios registrados en el valor de la canasta reflejarán simplemente cambios en los precios de los bienes, pues las cantidades y los tipos de bienes permanecen intactos.  Como las necesidades de las personas van cambiando en el tiempo, es muy importante refrescar esta encuesta con regularidad (entre 5 – 10 años) para asegurar que la misma sea representativa del consumo de la población.
Viendo lo anterior, entendemos porqué muchas veces sentimos que la información sobre inflación parece no reflejar lo mismo que nuestras finanzas.  Esta brecha en el caso de las personas se explica porque la canasta personal nuestra en ocasiones difiere mucho de la que considera el IPC en términos de:  Tipo de bienes, calidad de los bienes y lugares donde compramos estos bienes.  Así mismo, mes a mes nuestro consumo no deja intacto la cantidad ni proporciones de bienes que compramos, sobre todo cuando nuestra familia está creciendo. En el caso de las empresas, la canasta representativa para sus gastos está muy inclinada a la compra de servicios y a la cantidad de clientes que tiene la empresa.Todos podemos construir nuestro propio Indice de Precios basados en nuestra canasta de consumo, es más, podemos calcular nuestro índice de calidad de Vida, incluyendo factores como la deuda (los intereses que pagamos en ella).  En nuestro próximo artículo daremos algunas ideas de cómo calcular este indicador.