De los Gastos al Financiamiento: Inercia Presupuestaria

Por octubre 18, 2013Sin categoría

Por el lado de los gastos tampoco existen historias nuevas que contar, cada vez es menor la flexibilidad para gastos de capital por parte del gobierno sin necesidad de endeudamiento.  El Presupuesto propone para el año 2014 un incremento de 10.3% en los gastos totales, en línea con el incremento en los ingresos.  Este incremento es prácticamente un aumento del gasto corriente, ya que el gasto de capital se incrementa solamente 3.87%.  Si quitamos de los ingresos totales los intereses, transferencias y gastos en salario y seguridad social, solamente queda un 17% del ingreso disponible para pagar servicios básicos, compra de bienes e invertir.  En nuestros países donde la infraestructura es escasa, la inversión pública en servicios de apoyo es crítica para motivar la inversión privada y con ello el empleo y crecimiento.  Claramente en una situación como esta, el Gobierno Dominicano debe endeudarse para poder construir la infraestructura de apoyo al crecimiento. El proyecto contempla, según la ley, la asignación del 4% del PIB a Educación.  Esperemos que este año sea viable la ejecución de este gasto, contando con un plan operativo consistente con ello.

Sin embargo al analizar los gastos corrientes se podrían identificar fuentes importantes de mejoras para la ejecución de una política más sana, identificadas ya por varios años y que nunca se han hecho.  El mayor incremento de los gastos corrientes se observa en remuneraciones a empleados (14%), en parte por el incremento de los gastos en educación con la entrada en funcionamiento de las nuevas escuelas;  aunque si quitamos este efecto el incremento de las remuneraciones es de un 12.3%.  En cuanto a la estructura organizacional del Estado, se hace urgente analizar las oportunidades de ahorro y eficiencia mediante metodologías de manejo de desperdicios, así como las oportunidades de fusión y sinergias entre instituciones del Estado.

El gasto de intereses y las transferencias reflejan la necesidad de retomar el rumbo hacia la Estrategia Nacional de Desarrollo.  Los gastos de intereses representan un 17% de los ingresos, y a medida que persistan los déficits sin elevar la capacidad de recaudar este peso será mayor.  Nuevamente los gastos destinados a la capitalización del Banco Central (y reducción del déficit cuasi-fiscal) serán ejecutados parcialmente.  Para el año 2014 según la ley de recapitalización se debería destinar el 1.2% del PIB como transferencias al BC, mientras que el proyecto de presupuesto solamente contempla 0.7%, una diferencia de RD$13,700 millones.  Por su lado, las transferencias al sector eléctrico se incrementan en un 30%, y no se contempla ajustes a tarifas.  Ciertamente en el presupuesto se observan inversiones para la reducción de las pérdidas eléctricas, como cada año, pero no medidas que permitan reducir las transferencias a corto plazo.  Adicionalmente, el monto asignado es inferior al estimado para 2013, y sin medidas de ajuste de tarifas es poco probable a corto plazo que lo asignado sea suficiente.

Al analizar los gastos de capital la diferencia más marcada frente a años anteriores lo constituye la inversión en generación eléctrica.  El proyecto contempla la inversión del Gobierno en la construcción de plantas de generación. En muchos países es el Gobierno que está llevando a cabo estas inversiones; sin embargo, en el caso dominicano, la historia ha demostrado que el sector privado ha sido más eficiente para solucionar el problema.  En estos casos, el Estado debe garantizar buenos términos de negociación, regulación y cumplir sus compromisos de pago.

En cuanto a la distribución institucional del gasto no existen cambios significativos, pero si algunas incrementos que vale la pena mencionar.  La creación del ministerio de Energía y Minas implica un gasto de RD$700 millones.  Un ministerio como este claramente debe tener un plan de acción más estratégico para ser conformado, ya que el presupuesto no implica grandes avances en términos de la política energética, y en el caso de la minería se debe tener una visión clara de la estrategia, ya que casos recientes como Loma Miranda demuestran que no es quizás este un eje de desarrollo, más allá de la Estrategia Nacional de Desarrollo.  El ministerio de turismo muestra un incremento del 43% en su presupuesto, en consonancia con el plan de gobierno del Presidente Danilo Medina.  Es importante destacar gran parte del éxito del sector turismo debe descansar en una política de atracción de inversión extrajera directa.  Por ejemplo, durante los últimos 20 años la IED en turismo promedió US$180 millones, pero durante la primera y segunda presidencia del Dr. Fernández el promedio fue de US$290 millones.  La promoción del país como destino de turismo y de inversión debe ser clave para el Poder Ejecutivo.   Un factor que se destaca es el incremento bajo, sólo de 4% en el ministerio de salud, adicional a que se establece que a partir del 2014 no elimina el cobro en los hospitales públicos

A pesar que el déficit se incrementa en un 10%, permaneciendo en 2.8% del PIB, las necesidades de financiamiento lo hacen en un 30%.  El déficit de 2014 se proyecta en RD$77 mil millones, mientras que las amortizaciones totalizan RD$96,000 millones, un incremento de un 40% respecto a 2013.  Esto provoca que las necesidades de financiamiento (desembolsos nuevos) aumenten en 30%, pasando de RD$146 mil millones a RD$189 mil millones.  El Gobierno ha programado levantar el 82% de estos fondos con recursos externos, entre ellos con la emisión de bonos soberanos por un valor de US$1,500 millones.  La menor emisión de deuda interna deja con un reto al sistema financiero local, que por varios años ha obtenido parte de su rentabilidad debido a estas operaciones, pero al mismo tiempo libera liquidez para colocar deuda al sector privado.  Adicionalmente la entrada de los recursos externos apoya el financiamiento de la balanza de pagos, en una coyuntura de menor inversión extranjera directa.  Una vez más el endeudamiento y no el crecimiento constituye la fuente de construcción de divisas.