África Sale A Flote

Por mayo 14, 2015Sin categoría

A mediados del 2014 se esperaba que el continente africano entrara en una fuerte recesión causada por el desplome del precio de múltiples mercancías, como el petróleo. Sin embargo, este no fue el caso.

A mediados del 2014, el petróleo, uno de los commodities más importantes y de mayor uso en el mundo, sufrió un gran aumento en su oferta, lo que redujo el precio en alrededor un 50%. Este cambio repentino redujo por igual los precios de los demás commodities como la plata, zinc, níquel, aluminio, entre otros; como resultado de esta baja en materia prima, los costos de producción se redujeron y países exportadores de estos bienes sufrieron pérdidas.

África sufrió debido a que posee una tercera parte de la reserva de minerales, una décima de aceites, y dos tercios de los diamantes del planeta. Las exportaciones de África Subsahariana están compuestas por un 20% vidrio y piedras, 14% metales, 12% minerales y 10% combustibles, lo que confirma la dependencia en los commodities de la región más grande del continente. Por ende, cuando los precios cayeron se esperaba una fuerte recesión en el continente.

Sin embargo, el continente se ha sostenido debido al crecimiento en otras áreas, es decir, diversificación de su producto. La producción agrícola ha aumentado, y por igual la inversión en infraestructura de transporte y energía; los sectores turismo, telecomunicaciones y servicios financieros han crecido también significativamente. El Banco Mundial proyecta incluso que el consumo privado en la región se mantenga fuerte en el período 2015-2017, en particular por el auge de la clase media.

Una mejor política fiscal también ha permitido esta fortaleza del continente frente a choques de precios externos. Hace pocos años la norma era de políticas pro-cíclicas (gasto público alto mientras economía crece, y gasto bajo en recesión), pero últimamente se adoptaron políticas contra-cíclicas, que son usualmente consideradas más efectivas; de esta forma el gobierno aprovecha los períodos de expansión económica para ahorrar y utiliza estos ahorros en períodos de recesión, incurriendo en fuertes déficits fiscales, para impulsar la economía.

Se nota entonces que una buena gestión de gobierno, combinada con inversión (pública o privada) en infraestructura que facilite el desarrollo de sectores claves en cualquier economía permite fortalecerse y resistir choques externos que están fuera de nuestro control.