Otra perspectiva sobre la deuda nacional

Por febrero 29, 2016Sin categoría

Uno de los mecanismos que aplican los gobiernos con el fin de recaudar fondos es el endeudamiento, tanto a nivel nacional como internacional. En el 2015, la República Dominicana aumentó su stock de deuda para el Sector Público No Financiero (SPNF) en un 1.45%, siendo un 1.16% menor al alza que se experimentó en el 2014. Asimismo en el 2015, la deuda representó un 36.8% del Producto Interno Bruto (PIB), disminuyendo 42 puntos básicos con respecto a la relación Deuda-PIB del 2014. Se ha vuelto razonamiento común el considerar que la disminución de la deuda del SPNF es un acontecimiento a celebrar y más aún si disminuye su porcentaje respecto al PIB. Sin embargo, también es importante conocer la distribución de la deuda pública y cómo esta afecta el financiamiento de las actividades del gobierno.

De acuerdo a información de la Dirección General de Crédito Público, al final de 2015, la deuda dominicana estaba constituida en un 66.4% en deuda externa y un 33.6% en deuda interna. La deuda externa se divide en la deuda con organismos multilaterales (17%) como el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, en deuda bilateral (11%) con gobiernos de demás países como Brasil y Estados Unidos, y en deuda privada (39%) acumulada a partir de la emisión de bonos soberanos. Por otro lado, actualmente, la deuda interna se divide en bonos de la banca (15%), bonos de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) (1%), de deuda administrativa (4%), de bonos de recapitulación de Banco Central (12%), y bonos de subastas (2%).
Al observar la distribución por acreedor, se destaca inmediatamente la importancia de la deuda externa privada, donde los bonos soberanos representan 39% del monto total. Igualmente, los otros tres acreedores de mayor participación son la Banca Comercial (15%), el Banco Central (12%) y el BID (11%). En conjunto, estos cuatro agentes representan alrededor del 75% de lo acreditado al SPNF.

Sería importante resaltar las ventajas y desventajas de optar por deuda interna. Por un lado, aumentar la deuda interna implicaría depender menos en primas de riesgo y depreciación de moneda; esto en vista de que el riesgo país puede elevarse por elementos de inestabilidad regional, aunque no sean propios del país y que la moneda nacional posea un ritmo de depreciación continuo. Por otro lado, las emisiones a nivel nacional presionan las tasas de interés al alza, lo que disminuye el consumo, pudiendo incidir negativamente en el crecimiento real de la economía.
Lo cierto es, que la mejor manera de determinar cuál porcentaje de participación de deuda resulta apropiada para la economía dominicana, es el análisis del costo económico de cada una. Es debido a esto que un mecanismo viable que caracterizaría a la deuda como “buena”, sería la amortización anticipada de deudas a través del financiamiento con bonos a tasas de interés menores. No obstante, la decisión queda en manos de las autoridades del país.