¿Cómo afecta el Brexit a la República Dominicana?

Por junio 24, 2016Sin categoría

Contextualización del Brexit

Siempre se ha pensado que las decisiones que toma una población en su conjunto son fruto del contexto histórico por el cual ha atravesado una nación. El caso que vemos el día de hoy en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es excepción. Tras la crisis económica bajo la cual cayó Grecia en el 2009, la comunidad internacional ha iniciado a criticar el marco regulatorio en el que se basa la Unión Europea, especialmente las restricciones económicas que amerita. Este evento, conjugado con la naturaleza dominante y colonizadora de la nación inglesa, causó que la población comenzara a ponderar las ventajas y desventajas que trae su participación en la Unión. Rápidamente, la eventualidad de que el Reino Unido fuese el primer país en decidir salir de la Unión Europea (o Brexit, “British Exit”) bajo el Artículo 50 del Tratado de Lisboa comenzó a convertirse en una posibilidad. El gobierno del Primer Ministro David Cameron, llevó a cabo una fuerte campaña en contra del Brexit. No obstante, la misma no logró su cometido, pues el 24 de junio de 2016 se anunció que un referendo había determinado que un 51.9% de la población inglesa buscaba separarse de la Unión Europea.

Dada la elevada participación que ha tenido el Reino Unido en los últimos años en la política internacional y la materialización de mercados financieros y relaciones de comercio, distintas organizaciones internacionales advertían que la decisión del Brexit afectaría en gran medida a todas las naciones del mundo. El anuncio de secesión ha causado todo lo que se esperaba que ocurriera: la moneda inglesa, la libra esterlina, se depreció a niveles no vistos desde hace 30 años; el precio del oro, un commodity de reserva, experimentó un alza significativa; los índices de mercado financieros a nivel internacional se sumergieron tras el aumento de la incertidumbre; y la percepción de riesgo de los mercados europeos e ingleses percibió un alza.

Ahora, todo el comportamiento de los mercados financiero, de valores y cambiario ha sido producto de las expectativas de los inversionistas. Aún queda mucho camino por recorrer para que la decisión de Brexit se materialice; especialmente porque el Tratado de Lisboa establece que las naciones que busquen retraerse de la Unión Europea deben pasar por un proceso de negociación con la misma, el cual tiene una duración mínima de dos años. El objetivo de este proceso de establecer un nuevo marco de relación entre la nación que se retira y la Unión Europea, con el fin de mitigar o disminuir los efectos negativos que puedan generarse de esta retracción.

Efectos sobre la República Dominicana

El marco legal internacional bajo el cual se han mantenido los acuerdos entre la Unión Europea y los países que no pertenecen a la misma ha permitido que el Reino Unido goce de ciertas ventajas a la hora de trabajar en materia de comercio, especialmente con América Latina y el Caribe. Actualmente, esta región posee 26 acuerdos comerciales con la Unión Europea, los cuales han facilitado y mejorado las matrices de comercio de las naciones involucradas. No obstante, el proceso de negociación de dos años establecido en el Tratado de Lisboa se ha convertido en una grave preocupación para los países latinoamericanos, pues la atención del Reino Unido estará inicialmente enfocada en su relación con la Unión para luego negociar con los países de esta región.

Para el caso de la República Dominicana, el efecto podría dividirse en dos partes: el efecto inmediato o de expectativas y el efecto regulatorio. Como fue mencionado anteriormente, las expectativas han tenido un efecto inmediato sobre los mercados, causando que los precios de commodities de reserva como el oro aumenten y que la moneda de las partes involucradas (Reino Unido y la Unión Europea) hayan experimentado un choque de depreciación cambiaria. El efecto de las expectativas sobre el mercado de la República Dominicana favorece las exportaciones de oro de la misma, las cuales representan alrededor de un 15% de sus exportaciones totales. No obstante, las exportaciones hacia el Reino Unido, que representan un 1.74%, serán perjudicadas dado el encarecimiento de nuestros bienes para su economía. Asimismo, las tasas de interés LIBOR en Inglaterra se verán presionadas al alza dado el nuevo nivel de riesgo que ha asumido su economía al entrar en un territorio desconocido. Esto podría afectar negativamente la presencia de capitales en la República Dominicana, pues su tasa de interés tendría que responder a la LIBOR con tal de continuar siendo igual de atractiva para los mercados internacionales.

El efecto regulatorio es más vinculado con el proceso de negociación planteado en la carta de la Unión Europea. Este proceso de dos años tendrá como objetivo trabajar con proyectos de inversión los cuales se enfocan en mitigar los efectos de la retracción. No obstante, los mismos no contemplarán como objetivo principal a la República Dominicana. Es por esto que se deberá pasar por un nuevo proceso de negociación bajo el cual la República Dominicana y el Reino Unido puedan entrar en un marco comercial renovado que permita tener los mismos o más beneficios que los que se poseen actualmente. El reto principal está ligado al hecho de que estos acuerdos tardan años en formalizarse, lo que podría perjudicar la relación comercial luego de que el Reino Unido haya culminado con su proceso de secesión.

Es importante notar que el sector agropecuario dominicano mantiene buenas relaciones comerciales con Reino Unido, específicamente los productores de banano. El 85% de las exportaciones dominicanas a los ingleses (por un monto de alrededor de US$ 106 MM) son de banano. Asimismo, casi el 50% de todas las exportaciones dominicanas de banano se dirigen a Reino Unido. Otra avenida a través de la cual el evento afecta al país es que alrededor del 13% (US$ 3,297 MM) de la deuda pública dominicana paga una tasa de interés atada a la LIBOR, así que el desenvolvimiento de este indicador será clave en las finanzas públicas. Finalmente, existe cierto flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) desde Reino Unido que ha comprendido casi el 1% de toda la IED desde 2010 (US$ 91 MM).

Dicho esto, se podría afirmar que el impacto de mayor importancia sobre la República Dominicana está vinculado al turismo proveniente del Reino Unido. En promedio, durante los últimos cuatro años (desde enero de 2013), la República Dominicana ha observado la entrada de alrededor de 10,700 turistas ingleses por mes, los cuales han representado un porcentaje cercano al 2% de total de turistas que llegan a nuestra isla. En el 2015, el turismo proveniente de Reino Unido trajo consigo un aproximado de US$150MM a la economía dominicana. Una depreciación de la moneda inglesa hace que el destino dominicano se vuelva menos atractivo, pues los planes turísticos de la isla se encarecen. Esto disminuiría los ingresos por turismo del país, perjudicando la balanza de pagos del mismo.

El comercio internacional de la República Dominicana con el hemisferio oriental también se verá afectado. Al igual que la libra y el euro, tras el anuncio de victoria del Brexit, el yuan se depreció un 0.4% respecto al dólar estadounidense. Por otro lado, el yen japonés se apreció en alrededor de 3%. Esto abarata nuestras exportaciones hacia China, pero las encarece hacia Japón, por lo que se deberá tomar medidas con tal de fortalecer las relaciones comerciales con esta última nación.

Solo queda esperar lo que se avecina y entender que el hecho de que este acontecimiento tiene una naturaleza más política que económica y que, además, el Reino Unido salga de la Unión Europea podría provocar una ola de cuestionamientos sobre la efectividad de esta última. En caso de que más y más naciones decidan retirarse de la Unión Europea llevaría a que el contexto socioeconómico internacional deba reformarse y a que nos estemos acercando a un periodo dónde se tenga que hacer todo lo posible por mantener la estabilidad de las economías de occidente.