Largo plazo económico

Por junio 29, 2016Sin categoría

En muchas ocasiones el individuo promedio podría escuchar que ciertas variables económicas se comportan de cierta forma en el corto plazo, y que al largo plazo deberían comportarse de manera distinta. La razón de esto yace principalmente en la naturaleza de la teoría económica y de algunas de las concepciones que se han ido aceptando a lo largo de su desarrollo. En economía, cuando se habla de corto plazo, se refiere a los movimientos o reacciones inmediatas que se dan tras el acontecimiento de un evento, mientras que el largo plazo se refiere al momento en el cual esas reacciones inmediatas posiblemente ya han desaparecido.

La economía como ciencia suele comprender que las variables económicas como el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, el desempleo y el precio de un producto, entre otras, alcanzan, eventualmente, su nivel de equilibrio al llegar al largo plazo. Ahí es donde surge este útlimo concepto, pues, a pesar de ser bastante abstracto, sugiere que ese “eventualmente” es el tiempo requerido para que las variables se ajusten a un equilibrio.

Distintos autores han indicado que existen formas específicas para alcanzar el largo plazo. Algunos afirmaban que se debe permitir que todo “siga su curso” y evitar toda intervención sobre los mercados, mientras que otros fomentaban la presencia de órganos reguladores que velen porque los indicadores se dirijan a su trayectoria de largo plazo.

Un ejemplo sencillo sobre el concepto de largo plazo se enfoca en cómo se comportan los precios de un bien en un mercado específico. La idea principal yace en que, si el precio de un bien no está en el equilibrio, el precio oscilará cada vez menos hasta alcanzarlo. Asimismo, otro ejemplo aborda el tema del desempleo. A la hora de mencionar que una economía se acerca a su “tasa de desempleo de largo plazo”, se sugiere que la misma se aproxima a un punto donde el desempleo existente sólo se debe a que las personas que no están trabajando lo hacen porque están en el proceso de tomar otro trabajo. Estos ejemplos y muchos más abordan la situación abstracta a la cual se refiere el “largo plazo económico”, el cual difiere del corto plazo al no tener oscilaciones bruscas o ser vulnerables a choques económicos.