Análisis costo-beneficio

Por marzo 15, 2017Sin categoría

Tanto el sector privado como el sector público deben de tomar decisiones a la hora de invertir en algún tipo de proyecto. Muchas de estas decisiones se toman en base al análisis costo-beneficio, el cual es una herramienta financiera que se utiliza para estimar la rentabilidad de un proyecto a partir del estudio de los beneficios y los costos directos o indirectos del mismo.

Esta herramienta comprende la correcta utilización de cuatro fases:

  1. Identificar el conjunto de proyectos posibles que deben examinarse
  2. Identificar todas las consecuencias de estas posibilidades
  3. Asignar un valor a cada uno de los factores y de los productos
  4. Sumar los costes y los beneficios para hallar la rentabilidad total del proyecto

Ahora bien, el análisis de costo-beneficio se complementa significativamente al añadir el tratamiento correcto de los flujos de costos y beneficios a través del tiempo. Aunque en un proyecto el costo sea significativamente menor que el beneficio, si el primero se incurre inmediatamente, y el segundo en el largo plazo, es posible que la rentabilidad real del proyecto se menor a la que parece inicialmente haciendo una resta simple. Para esto se utiliza el factor de descuento, que es el valor que hace indiferente el costo de oportunidad en el tiempo, pues ayuda a visualizar el valor presente de cualquier flujo de caja futuro. En la medida que un ingreso o gasto ocurre más adelante en el futuro, menor es su valor real hoy.

La suma de todos los flujos de ingresos y gastos en neto (flujo neto de un proyecto), descontado en cada período para tomar en cuenta el valor del dinero en el tiempo, se conoce como el Valor Presente Neto (VPN), el cual es una medida del beneficio que rinde un proyecto de inversión a través de toda su vida útil. Los proyectos deben realizarse solo si su valor presente neto es positivo.

Las herramientas de evaluar la rentabilidad de los proyectos son relevantes tanto para las compañías como para las personas físicas. Así como una compañía puede evaluar la rentabilidad de instalar una nueva planta de producción, un hogar puede contemplar la compra de un aire acondicionado de bajo consumo, que, aunque tiene un costo alto inicial, es posible que a través del tiempo la reducción de la factura eléctrica compense con creces la inversión inicial.