El costo oculto de la apertura comercial

Por marzo 20, 2017Sin categoría

Imagina que formas parte de una sociedad que, desde sus inicios, se ha desarrollado en un lugar alejado de los demás asentamientos. En este lugar todas las personas han aprendido a hacer las cosas por sí mismas; esto incluye cazar, cocinar, construir, lavar la ropa, entre otras actividades. No obstante, luego de algunos años, Alejandra – la líder del asentamiento – se ha percatado de que María es muy buena en la pesca y Manuel muy hábil para la elaboración de herramientas, por lo que les sugiere enfocar sus esfuerzos en estas actividades y brindar de sus servicios a Juan y a Daniela, a cambio de ropa y alimentos.

Todos los miembros, aunque dudando del nuevo sistema de trabajo, deciden aceptarlo y trabajar en colaboración. Así, dependiendo de las condiciones y la evolución de las necesidades y curiosidades de los miembros de la sociedad, súbitamente alcanzaron desarrollar un sistema monetario donde se empezaban a ver instituciones como los bancos, que todos conocemos, e instituciones reguladoras del intercambio y las ventas. Con el tiempo aparecieron industrias, las cuales se desarrollaron de tal manera que finalmente lograron establecer un contacto con los demás asentamientos, lo que abrió espacio para el comercio. Alejandra, aún líder de la sociedad, se ve con la disyuntiva de comercializar o no, pues los pobladores están gozando de una calidad de vida ejemplar.

Las personas comúnmente dirían que comercializar es la mejor opción, pues argumentarían que actualmente ninguna sociedad es autosuficiente y necesita de la cooperación interdependiente con el objetivo de garantizar un desarrollo integral. Además, tú también sabes que el comercio puede traer una gran variedad de productos del extranjero, los cuales no contemplabas anteriormente; y, adicionalmente, lo mejor de esto es que ahora los pobladores de tu sociedad podrían expandir sus ventas hacia otros países. Puede parecer muy bueno, ¿no? Sin embargo, esta situación no puede ser tomada a la ligera, puesto que es un poco más complicada que lo que comúnmente se cree.

Por ejemplo, imaginemos que Alejandra decide comercializar y todos esos beneficios que mencionamos anteriormente vienen con el proceso; pero empiezas a observar que algunas cosas no son tan perfectas como lo esperabas. Podemos percatarnos de que este proceso de comercialización está permitiendo que todos los productos extranjeros compitan con los suyos. Ahora se necesita establecer un nuevo sistema de relación cambiaria, el cual compara su moneda con la extranjera, y, asimismo, si aún no ha sucedido, la sociedad podría perder dinero si los pobladores deciden enviarlo hacia el extranjero.

En este momento, podemos entender por qué Alejandra no ha podido decidirse entre aceptar o no este nuevo esquema de comercio. Alejandra comienza a pensar que, al igual que muchos sistemas económicos de hoy en día, preferiría lanzarse a la incertidumbre, sabiendo que la sociedad obtendría los beneficios del comercio, pero sin saber si vendrá con las desventajas.

Debemos tomar en cuenta que esta sociedad es pequeña y estaría lanzándose a un mundo completamente desarrollado, el cual, si se aprovecha y regula de la manera correcta, podría traer un sinnúmero de beneficios tecnológicos y comerciales que nunca antes se habían visto.

Teniendo ahora en mente todo lo que podría suceder, ¿qué esperaríamos que haga Alejandra?