Desempleo: más allá de no tener trabajo

Por abril 5, 2017Sin categoría

Hablar de desempleo parecería una conversación corta. Incluso, es natural considerar que una persona desempleada es simplemente aquella que no tiene empleo. Si bien esta es una condición más que necesaria, no es una condición suficiente. Hay individuos que no tienen la edad legal para trabajar. Existen otros que simplemente, no buscan trabajo. Un individuo sin empleo, y con al menos una de estas dos características anteriores no es considerado una persona desempleada.

El conjunto de personas con la edad legal de trabajar y que tiene empleo o se encuentra en busca de uno conforma la Población Económicamente Activa (PEA). Solo aquella porción de la PEA que no tiene empleo, se considera desempleada. Por ende, cuando escuchas que el nivel o la tasa de desempleo en una población equivalen a un porcentaje en específico, esa tasa hará referencia a la proporción de la PEA total que se encuentra desempleada.

No obstante, no todos los individuos desempleados llegaron a este estado bajo las mismas condiciones o por las mismas razones.  En este sentido, la teoría económica distingue distintos tipos de desempleos. Entre estos: i.) estructural, ii.) cíclico, iii.) friccional, y iv.) estacional. Desglosemos cada uno de estos conceptos.

i) Desempleo estructural

El desempleo estructural es causado por cambios debidos a la evolución tecnológica y variaciones en los procesos de producción. En este tipo de desempleo, las capacidades de los empleados no son ya necesariamente requeridas por el proceso que estos realizarían, a pesar de que pudiesen realizar el mismo trabajo mediante otro proceso. La industrialización, por ejemplo, ha sentado históricamente las bases para este tipo de desempleo. Labores que alguna vez fueron más manuales, demandando la participación de más empleados, han sido sustituidas por la utilización de maquinaria o herramientas que han causado que no se necesite mano de obra para realizarla. El cese del empleo de estos individuos, o la no demanda de los mismos, da lugar al desempleo estructural.

ii) Desempleo cíclico

El desempleo cíclico, por su parte, es producido por variaciones en la actividad económica. En situaciones de crisis económica, cuando disminuye la demanda de bienes y servicios por parte de la sociedad, en consecuencia, disminuye la actividad y, por ende, el nivel de empleo ofertado. El desempleo causado por situaciones de esta índole es considerado cíclico.

iii) Desempleo friccional

Este desempleo se produce cuando las personas cambian de trabajo y se encuentran temporalmente desempleadas en el período de transición entre un empleo y otro. Dicho empleo no es necesariamente causado por discrepancias entre la oferta y demanda laboral.

iv) Desempleo estacional

El desempleo estacional surge en actividades que solo se realizan en épocas del año determinadas. Por ejemplo, en naciones donde las estaciones del año están muy marcadas, existen actividades que sólo pueden realizarse durante el invierno o el verano. Al no poder realizarse estas actividades tras los cambios de temporada, el desempleo derivado es considerado estacional.