El efectivo: ¿en el banco o en el bolsillo?

Por junio 7, 2017Sin categoría

Las personas usualmente preferimos mantener nuestras posesiones donde las podamos ver y tocar, ya que el sentimiento de seguridad parece mayor. Hoy en día, y envueltos bajo la llamada globalización financiera, la gente mantiene activos de distintas maneras, como son dinero en efectivo, inmuebles, bonos, certificados, entre muchas otras modalidades. No obstante, existen ventajas y desventajas de mantener nuestras posesiones bajo una categoría u otra, lo que afecta de manera directa nuestra libertad financiera.

El dinero en efectivo -activo más líquido-, te permite intercambiar bienes y servicios al instante y de manera sencilla. Al no disponer de una distinción personal por transacción, el efectivo elimina cualquier conexión asociada a tus datos; no obstante, paradójicamente esta ventaja agudiza la pérdida potencial en el caso de robo, dado que es difícil rastrear el flujo de efectivo a través de la economía.

Las entidades financieras, como los bancos comerciales, pueden solucionar algunas de las desventajas principales de tener dinero en efectivo, ofreciendo instrumentos en los cuales puede ser colocado, como cuentas de ahorros, cuentas corrientes, certificados de ahorro, etc., incorporando adicionalmente beneficios por utilizar estas instituciones. Es por esto que las personas eligen colocar su efectivo en un banco, renunciando a mantenerlo en el bolsillo, y recibiendo una tasa de interés por ello. Esto también disminuye la pérdida potencial en caso de robo.

Dentro de las ventajas asociadas a la utilización del banco, podemos identificar la confianza derivada de que el dinero depositado se encuentra seguro, ya que cuenta con el respaldo de la institución financiera. Otras facilidades permitidas por el banco para solventar problemas de liquidez inmediatos son las disponibilidades crediticias, como las tarjetas de crédito, préstamos de consumo, entre otros.

Es importante poder distinguir cuáles de los productos y opciones de manejo de nuestra liquidez se ajustan mejor a nuestras necesidades y preferencias. Un buen balance y manejo de nuestras finanzas nos permitirá discernir la mejor opción para el respaldo de nuestros ingresos y ahorros, garantizando la libertad financiera tan deseada en la actualidad.