Solvencia y Liquidez

Por julio 13, 2016Sin categoría

La solvencia y la liquidez son dos conceptos que reflejan la situación financiera de una empresa y/o una persona; son conceptos simples que a veces se cofunden entre sí, por eso aclararlos apoya en gran medida la educación financiera de las personas y por tanto el buen manejo de sus finanzas personales y las finanzas de las compañías que poseen.

La solvencia y la liquidez hablan sobre la capacidad de cumplir con obligaciones asumidas. Sin embargo, mientras que la solvencia explica la capacidad (o no) de pago de las obligaciones de largo plazo, la liquidez se concentra en la capacidad de pago en el corto plazo.

Para explicar mejor el concepto, podemos pensar en dos compañías. La primera posee más activos que pasivos, lo que significa que es solvente (en el largo plazo sus obligaciones están cubiertas), sin embargo, posee deuda de corto plazo que no puede cubrir con sus activos de corto plazo (efectivo, por ejemplo), lo que la hace ilíquida. La segunda compañía tiene compromisos de corto plazo que sí puede cubrir (tiene liquidez), pero sus obligaciones totales (pasivos), son mayores a sus activos, haciendo que su valor en libro (patrimonio) sea negativo; esta compañía es insolvente.

Los dos ejemplos ayudan a ilustrar que las dos condiciones de insolvencia e iliquidez no están necesariamente atadas entre sí, y pueden darse por separado. El ejemplo clásico de un problema de iliquidez en una compañía que es solvente es cuando ocurre una corrida bancaria: En la medida que todas las personas acuden al banco para retirar sus fondos, la institución no pose liquidez suficiente para cumplir con esta obligación. Sin embargo, la institución sí posee más activos que pasivos, ya que, aunque no puede cobrarlos de inmediato, tiene cuentas por cobrar en el futuro por todos los pagos esperados de sus préstamos e inversiones.

La importancia de manejar ambos conceptos es que son parte esencial de un buen manejo de las obligaciones de las compañías y las personas. La gestión responsable y eficiente de los compromisos de corto y largo plazo es clave para asegurar el éxito de cualquier emprendimiento.